
Por: José Miguel Marchena
Gerente de Innovación y Desarrollo en ISIL
Si estás estudiando o pensando qué carrera elegir, hay algo importante que deberías saber: el futuro del trabajo ya está en marcha.
El World Economic Forum, en su informe Four Futures for Jobs in the New Economy: AI and Talent in 2030, describe cuatro escenarios posibles hacia el final de esta década. Todos parten de dos factores clave:
El mensaje es directo, la tecnología avanza sí o sí, por tanto, la verdadera diferencia la marcará el talento. Según el informe, más del 50% de ejecutivos cree que la IA eliminará empleos, mientras solo el 12% piensa que mejorará los salarios.
Al mismo tiempo, se crearán millones de nuevos puestos, pero desaparecerán otros tantos. No estamos frente a un problema de falta de trabajo, sino de desalineación entre lo que se enseña y lo que el mundo necesita.
El escenario más prometedor se llama “Co-Pilot Economy”, un mundo donde humanos y sistemas inteligentes trabajan juntos. No se trata de competir con las máquinas, sino de aprender a usarlas como aliadas.
En ese contexto, las habilidades más valiosas ya no son solo técnicas. Pensamiento crítico, capacidad de aprender rápido, criterio, creatividad y adaptación pesan tanto o más que saber programar o manejar una herramienta específica.
Por eso, elegir una carrera hoy no debería basarse únicamente en qué tiene más salida, sino en qué te permite desarrollar capacidades transferibles que te acompañarán toda la vida.
Tres ideas claves: