
Por: Christian Bracamonte Bauer
Docente universitario
Las redes sociales han abierto un nuevo campo de acción para los nuevos profesionales de periodismo y comunicación social. Hoy en día, es casi imposible que exista alguna empresa que no maneje alguna red social o página web para tener una comunicación más directa con su público objetivo.
De la misma manera, los medios de comunicación también han transformado las formas para llegar a la opinión pública. Ya no podemos hablar de distintos medios de comunicación como impresos, radiofónicos y televisivos, hoy son plataformas informativas e interactivas en Internet.
Esto también ha generado un cambio en cómo se crea, distribuye y consume la noticia, el público hoy es una comunidad activa que participa, comparte y comenta. Sin embargo, hay un aspecto que muchos docentes están encontrado en las aulas universitarias y posteriormente en los canales de difusión de las empresas y en las redacciones de los medios: los errores de redacción.
Se ven errores como las faltas de ortografía, el uso incorrecto de las reglas gramaticales, un tono inadecuado para los mensajes de la marca, exceso de texto y otras confusiones. Por otro lado, en los medios de comunicación, los fallos más frecuentes incluyen titulares sensacionalistas engañosos, faltas de ortografía, textos muy largos que no se adaptan a las plataformas y la falta de contexto en las noticias urgentes.
Esto también ha generado que el joven periodista o comunicador social investigue poco y se quede en la noticia o acción inmediata, debido a la primicia por publicar la información sin mencionar además en algunos casos el abuso también de IA.
Por ello, en las facultades de periodismo y comunicación social de nuestro país se debe seguir implementando talleres obligatorios de redacción intensiva, fomentar la lectura crítica de la realidad nacional (pocos estudiantes leen) y seguir creando medios universitarios para que los estudiantes practiquen y mejoren esas falencias.